Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.lt7noticias.com/a/32462
esquina

Tras días agonizando, murió el joven correntino al que dispararon en la cara

El fiscal intenta establecer los motivos del ataque, pero en el medio continúan si localizar el arma homicida. Sospechan que pudieron utilizar una "tumbera" para asesinar a Pérez. La familia de la víctima asegura que era maltratado por su pareja.

Luego de casi 24 horas de caer en un estado de muerte cerebral, se produjo el fallecimiento de Joaquín Pérez, joven que ingresó la madrugada del martes al Hospital Escuela de la capital correntina, luego de ser derivado desde la ciudad de Esquina, tras recibir un disparo de arma de fuego en el rostro. Su pareja y un vecino están detenidos por el hecho. Continuaban los allanamientos en busca de más evidencia. La carátula cambió de lesiones graves a homicidio calificado y es comprometida la situación procesal de la novia de la víctima.

Joaquín Alberto Pérez se llamaba el joven de 22 años que desde el martes 22, a la madrugada, se hallaba internado en gravísimo estado en el Hospital Escuela.

Las autoridades del nosocomio informaron ese mismo día por la mañana, que el muchacho sufrió la pérdida de un ojo como consecuencia del disparo de arma de fuego que recibió en el rostro.

El o los atacantes habrían utilizado una escopeta, aunque no estaba claro si se trató de un arma de fabricación casera o de otro tipo.

Lo cierto es que ayer desde muy temprano y por el lapso de varias horas, la Policía volvió a lugar de los hechos y continuó con los allanamientos por todo el barrio, por techos y en otros domicilios, en busca del arma homicida, que hasta ahora no aparece.

Mientras tanto continúan detenidos D. A. Espíndola, de 40 años, y E. Godoy, alias "Yuca", de 28 años, quien sería la pareja de Joaquín Pérez y sobre quien recae la mayor sospecha de ser la autora del disparo mortal. Si esto llegara a confirmarse, su situación procesal con la muerte de la víctima cambia rotundamente, ya que no se habla de lesiones graves sino de un homicidio calificado.

Según trascendió, tras ordenar la detención provisoria a Espíndola le realizaron la prueba de dermotest en sus manos, para saber si había disparado un arma de fuego recientemente. Hasta el momento no trascendió el resultado de esta que es instantánea, pero el hombre continúa detenido. Las sospechas apuntan a que habría sido él quien realizó el llamado policial en el cual reportó el hallazgo de Pérez caído casi en la entrada de su domicilio y herido de muerte.

Luego fue el mismo Espíndola quien salió al encuentro de los policías para indicarle el lugar exacto donde estaba el herido. Un lugar, que por cierto, es un pasillo ubicado por calle Mancini y que lo frecuentan los moradores de la zona.

En tanto la detención de "Yuca" se debe a las fuertes sospechas de que pudo haber sido ella quien jaló del gatillo que terminó con la vida de su novio.

Familiares de Pérez dijeron ayer a un medio radial local, que "Yuca" Godoy siempre tuvo un comportamiento muy violento hacia Joaquín y en otra oportunidad lo había agredido con un cuchillo, según indicaron.

La joven, que además es madre de dos niños menores, está detenida en la Comisaría de la Mujer y el Menor y ayer por la mañana, fue trasladada hacia la zona en la que ocurrieron los hechos, que además es donde ella misma vive, para hacer una inspección ocular del lugar y buscar una confesión de dónde se hallaría el arma homicida, que los investigadores suponen ella utilizó para matar a Pérez.

El fiscal subrogante, Juan Domingo Ramírez, es cauteloso en torno a la causa y no descarta la realización de otros allanamientos.

La prioridad en dar con el arma utilizada en el ataque y hay una alta sospecha de que se trate de un arma de fabricación casera; tan letal como fácil de desarmar y desaparecer.

Por el momento hay muchos interrogantes abiertos y no se descarta ninguna hipótesis en torno al móvil del hecho.

Fuente: diarioepoca.com