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VIOLENCIA FAMILIAR

Excluyeron del hogar al padre que violentó a su hijo de cuatro años con un cinto y lo mandó al hospital

Los hechos ocurrieron en la ciudad de Santa Lucía la semana pasada. La medida consiste en una orden de restricción con prohibición de acercamiento.

CINTO CINTARAZO GOLPE VIOLENCIA

El caso conmovió a la sociedad santaluceña e hizo reflexionar a muchos sobre los métodos arcaicos de educación usados frecuentemente sobre menores de edad en décadas pasadas, y que aun persisten en ciertos estratos y círculos sociales.

Un padre violento intentó cintarear a su pequeño de tan solo cuatro años, como respuesta a un berrinche que el menor tuvo en un comercio. La madre intentó protegerlo, y en el medio de la acción violenta, la hebilla del cinto dio con todo en el ojo izquierdo del pequeño.

La lesión debió ser tratada en un centro de salud. Al ver el grado de la herida, los médicos inquirieron a la madre sobre lo ocurrido y esta relató la situación. Al tratase de un caso de violencia familiar, una denuncia debió ser radicada. Intervino en el caso la Dirección de la Mujer de la Municipalidad de Santa Lucía.

Una vez radicada la denuncia, el juez de Menores y de Familia de Santa Lucía, Daniel Azcona, ordenó la inmediata exclusión del hogar del violento y comunicó la medida a la Unidad Fiscal de Goya y a la Asesora de Menores. La medida consiste en una orden de restricción con prohibición de acercamiento. 

En contacto con LT7, el juez Azcona destacó la actitud del médico que brindó los primeros auxilios al pequeño, que decidió no hacer la vista gorda al tema y hacer la correspondiente denuncia. Las lesiones del pequeño han sido de una gravedad tal, que no alcanzó con la atención brindada en la Sala de Primeros Auxilios, y debió ser trasladado al Hospital Zonal de Goya, donde estuvo internado varios días hasta que recibió el alta. Aun continúa su recuperación. 

"Este médico reflexionó, ante el tenor de la herida, que el niño podía estar en riesgo si volvía a su hogar y decidió hacer la denuncia", destacó.

Finalmente, el juez comentó que al entrevistarse con el padre, el hombre no tuvo una actitud de justificar lo sucedido, sino que por el contrario, se mostró muy arrepentido, incluso atravesando un episodio de llanto en el juzgado. Se ordenó para él tratamiento psicológico y psicoterapéutico, con obligación de demostrar mensualmente la asistencia. Si el hombre no cumple, su situación procesal podría agravarse. 

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